La programación de Heineken Greenspace llegaba (al menos por el momento) a su fin, algo que merecía la pena celebrar. Después de disfrutar con dos propuestas tan intimistas como las de Anthony & The Johnsons y Marlango, el espacio música fue ocupado por uno de los mayores renovadores de la actual música electrónica. Darshan Jesrani, mitad del dúo estadounidense Metro Area, es uno de los pocos nombres (Circulation podría ser otro) que puede presumir de beber de casi todas las fuentes del género y ofrecer algo distinto, renovado.
Si con su primer y único álbum hasta el momento -el dúo se dedica sobre todo a editar su trabajo en maxis- Metro Area sorprendieron por la dificultad en encontrarles un hueco en una escena determinada y la multitud de influencias que se escondían en temas como Miura, Pina o Dance Reaction, algo similar puede decirse de las sesiones de Jesrani. Con el house como punto de partida, el estadounidense tocó varios palos, endureció su discurso por momentos, y nos recordó que la música disco tiene sus raíces en el soul y el R&B.
Acompañado por las proyecciones de los alemanes Pfadfinderei, Jesrani ofreció algo más de una hora de viaje por la historia de la música de club que, salvo un par de momentos excesivamente previsibles, puso el necesario toque hedonista a la última jornada de Greenspace. Una inmejorable manera de despedirse de la cita valenciana.
Guillermo Arenas