Cerrando la noche francesa en Heineken Greenspace, y tras el gran ambiente creado por Nouvelle Vague, llegó el turno de la “Moonshine Session” de Philippe Cohen Solal y Filip Wauters. Si bien el disco que ha editado recientemente el primero se basa en el country más o menos canónico, en la presentación española de este nuevo proyecto la propuesta se dirigió más hacia la unión entre el sonido tradicional y la pista de baile.
En su propuesta escénica, nos encontramos tras los platos a un Solal ataviado con sombrero de vaquero pinchando y manipulando temas conocidos por todos, mientras Wauters añade capas y capas de guitarra a la mezcla. El choque entre ambos elementos resultaba a ratos hipnótico (Especialmente en el “Heart of Gold” de Neil Young) y en otros más propensos al baile. Especial atención merece su reciclaje de temas como ese “I Am a Man of Constant Sorrrow”, famoso por su inclusión en la película “Oh Brother!”.
En el tramo final, el country dio paso al rock, con relecturas de The Doors (“Break on Through” t Led Zeppelin (“Kashmir”), certificando el buen hacer de Solal en su tarea de reciclador de sonidos y ritmos.